Web en varios idiomas
Tus clientes leen tu web en su idioma
Tus servicios, horarios y oferta en el idioma de tus clientes. Los textos se adaptan al país, con una versión para cada idioma.
Ver las funciones ↓
Lo que cambia para ti
Un visitante quiere reservar o ponerse en contacto contigo, pero no entiende tu página. Tu web presenta los servicios y los pasos que necesita seguir en su idioma, con las palabras que se usan en su país. Cada versión conserva sus textos y sus indicaciones de idioma para Google; así el cliente puede entender tu oferta antes de contactar.
La herramienta en imágenes
Las pantallas reales de la demo, en el ordenador y en el móvil. Datos ficticios.











1 / 5La versión francesaCada país tiene su página, en su dirección: /fr/ para Francia, con sus palabras, su horario y su moneda.

2 / 5La Suiza francófonaMismo idioma, otro país: allí la comida es «dîner» y la cena «souper», y los precios van en francos suizos, con la misma cifra.

3 / 5La Suiza germanófonaEscrito como se escribe en la Suiza germanófona: «Rindsfilet», «CHF 34.–».

4 / 5El Reino Unido«Starters» y «mains», libras esterlinas: inglés británico, no americano.

5 / 5Lo que lee GoogleCada página indica su idioma y su país y enlaza a las demás (hreflang): Google muestra la versión correcta en cada país.
Lo que se incluye
Las palabras que usan tus clientes
Un suizo alemán dice « Offerte », un español dice « página web », un inglés dice « website ». Cada versión la escribe alguien que piensa en ese idioma, con sus giros y sus palabras de oficio. Eso es lo que hace que la encuentren.
Versiones por idioma enlazadas para Google
La versión española para España y el Campo de Gibraltar, la inglesa para el Reino Unido y Gibraltar, la francesa para Francia y la Suiza francófona: cada página le dice a Google para qué país existe. Sin eso, Google adivina, y se equivoca.
Elegir el idioma y la moneda del país
Banderas dibujadas, no emojis. El precio en la moneda del visitante, con el mismo número en euros, francos y libras. El selector de país lleva a la página del país, no solo a un idioma.
Una carta de restaurante en doce idiomas
El restaurante griego de nuestros casos tiene su carta legible en doce idiomas por sus clientes, sin doce webs: la carta es un dato, y el idioma una vista. El dueño la modifica una sola vez.
Tarificación
Página web multilingüe: presupuestada según el número de idiomas y páginas escritas en nativo · EUR = CHF = £, uno a uno.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos idiomas puedo tener?
Tantos como hablen tus clientes. Nuestra propia web tiene cinco. El coste depende del volumen de texto que haya que escribir en nativo: se presupuesta página por página.
¿Usáis traducción automática?
No para las páginas que deben encontrarse: esas se escriben en nativo, si no Google las archiva como copias y no las enseña. La traducción automática puede servir para una carta de restaurante que el cliente lee en el local.
¿Cómo sabe Google qué versión enseñar?
Por una declaración en cada página — el hreflang — que dice el idioma y el país de la versión, y remite a las demás. La ponemos y la comprobamos en Search Console.
¿Y si empiezo con un solo idioma?
La web está preparada para acoger otros: añadir un idioma no obliga a rehacer la web.
Más sobre este tema
- El posicionamiento SEO explicado fácil: qué es y qué cambia para tu negocio — El SEO es lo que hace que un cliente que busca lo que necesita en Google llegue a ti y no a otro. Explicado sin tecnicismos: qué mira Google, qué te hace subir y qué no debes creerte nunca.
- Las citas que pierdes mientras estás trabajando — Un cliente que llama mientras tienes las manos ocupadas casi nunca vuelve a llamar: llama al siguiente. Lo que resuelve una agenda de citas en tu propia web, lo que cuesta y por qué la reserva debe ser tuya.
- Cambiar un precio en tu web sin pedir permiso — Esperar tres días y pagar un cuarto de hora de mano de obra para corregir una tarifa: es el día a día de muchos negocios. Lo que cambia un editor de contenido y lo que cuesta de verdad.
- POS Ultra: caja, cocina y pedidos en un solo sistema — Las plataformas de reparto se llevan hasta el 30 % del ticket, y la caja, la web y los pedidos online suelen ser tres cuotas distintas. Lo que reúne POS Ultra y lo que cambia en la cuenta.
- El presupuesto que sale antes que el de la competencia — En una obra no siempre gana el más barato: muchas veces gana el primero que contesta. Cómo un presupuesto automático en tu web calcula mientras el cliente sigue leyendo, y lo que eso cambia.
- Saber por fin qué página trabaja para tu negocio — La mayoría de los dueños paga una web sin saber nunca qué hace. Lo que muestra un seguimiento de visitantes, lo que te permite dejar de pagar y por qué una posición en Google no basta para juzgar.