En España se están juntando dos cambios que conviene no mezclar: el sistema Verifactu y la factura electrónica obligatoria entre empresas (B2B). Los dos empujan en la misma dirección —más control y menos papel—, pero tienen calendarios distintos.
Verifactu: lo más inmediato
Verifactu afecta al software de facturación: los programas deben generar registros no manipulables y, en su caso, remitirlos a la Agencia Tributaria. Conviene tener claro el calendario actualizado:
- Los fabricantes de software ya están obligados desde el 29 de julio de 2025: solo pueden comercializar programas que cumplan Verifactu.
- Para los usuarios, el Gobierno aplazó las fechas un año (Real Decreto-ley 15/2025): sociedades (sujetas al Impuesto sobre Sociedades) desde el 1 de enero de 2027, y autónomos y demás obligados desde el 1 de julio de 2027.
En la práctica, significa usar un programa de facturación que cumpla los requisitos antes de esas fechas. Si facturas con una hoja de cálculo o un sistema antiguo, es el momento de ir revisándolo — sin agobios, pero sin dejarlo para el final.
La factura electrónica B2B (Ley Crea y Crece)
Además, la Ley Crea y Crece —desarrollada por el Real Decreto 238/2026 (publicado en el BOE el 31 de marzo de 2026)— obliga a emitir y recibir facturas electrónicas en las operaciones entre empresas y autónomos. Su entrada en vigor es escalonada y depende del cierre de una Orden Ministerial que aún completa el marco:
- empresas que facturan más de 8 millones de euros al año: el plazo previsto es de un año;
- resto de empresas y profesionales: el plazo previsto es de dos años.
El inicio de ese cómputo depende de la orden ministerial que completa el desarrollo reglamentario. Por eso, no hay que trasladar las fechas de VeriFactu a la factura B2B. Consulta la disposición final cuarta del Real Decreto 238/2026 y el calendario de adaptación de los SIF de la AEAT.
Los formatos válidos siguen el estándar europeo (Facturae, UBL, CII…). La idea de fondo es la misma: trazabilidad y lucha contra el fraude.
Nuestra postura, con honestidad
Seamos claros: emitir facturas con Verifactu o en formato electrónico B2B se hace con un software que cumpla los requisitos aplicables. Antes de conectar la web con la facturación, hay que comprobar el programa, la modalidad y las obligaciones de cada negocio. Una web o un TPV conectado no acredita por sí solo esa conformidad.
Ahora bien, estos cambios son la señal de una tendencia: los negocios que no están al día digitalmente se quedan atrás, y no solo en sus facturas. Una web profesional y rápida, aparecer en Google, herramientas modernas para tus clientes: esa es la base sobre la que se apoya todo lo demás.
Adelantarse es una ventaja
Quien afronta 2026 con una base digital sólida vive estos cambios como un trámite. Quien lo descubre a última hora suma el estrés de la obligación a un retraso más amplio.
La factura electrónica es solo una pieza. La pregunta de verdad es más sencilla: ¿está tu negocio presentado y equipado a la altura de 2026? Ahí es donde entramos nosotros — para que tu presencia online sea moderna, rápida y esté lista para lo que viene.
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